Ella quería ser maestra. Y ahora lo es.
Emily Martinez-Villalobos se enteró de SDA por una amiga que participó en su primera promoción en Carolina, y solicitó plaza al año siguiente. Lo que más la impresionó fueron los oradores invitados, líderes que hablaron de su trabajo y de lo que habían hecho por su comunidad.
En la preparatoria supo que quería ser maestra. No tenía familiares que la guiaran con la solicitud de ayuda financiera, las solicitudes de admisión ni las becas, y su mayor preocupación era pagar la universidad. La organización SDA la ayudó con todo esto y le mostró a personas como ella en puestos de liderazgo.
Hoy, Emily da clases a niños de siete y ocho años y espera que, a su vez, ellos lideren y ayuden a otros. Le gustaría que SDA se expandiera por toda la región de Upstate, comenzando por Spartanburg.
“Me permitió ver que hay otras personas en puestos de alto nivel que también pertenecen a minorías, y por lo tanto, yo también podría estar en esos puestos.”
Emily Martínez-Villalobos